Uniendo Sonrisas

uniendo sonrisasEscucharlas emociona, verlas moviliza. Vivieron momentos difíciles, sonríen con esperanza, lloran en grupo, atraviesan la vida juntas.  Uniendo sonrisas es un grupo de mujeres, en su mayoría jubiladas que se han dedicado a diferentes profesiones y hoy se encuentran unidas por un mismo fin: ayudar. “Cuando una se jubila queda una energía flotando y no sabemos dónde ubicarla” coinciden. Ellas son distintas, únicas y a la vez comparten una misma energía, muy fuerte y positiva.

uniendo sonrisa 3Los primeros pasos comenzaron a darse de la mano de Raquel Santos y Mónica Méndez, unidas por el dolor de haber perdido una hija y un hijo respectivamente, “con Mónica somos amigas desde hace mucho pero un dolor en común nos unió mucho más y hace tiempo que teníamos la idea de hacer un proyecto solidario así que en junio empezamos a concretarla” explica Raquel.“Habíamos visitado la Escuela 20 y allí vimos que los chicos, por ser una zona rural, festejaban su cumpleaños sin amigos”, se trata de un Jirimm, jardín de infantes rural, de matrícula mínima, anexo de los jardines de Bolívar.  “Empezamos con el de la escuela 20, el año pasado había 24 chicos, después de contarle nuestro proyecto a la inspectora surgieron nuevas posibilidades y sumamos al jardín 911 que está en la escuela n° 18”, agrega Mónica.

                     

“Como si fueran nuestros hijos”

La empatía de estas mujeres con las necesidades de los más chicos es inmensa, se presentan ante ellos como una especie de madrinas mágicas. El proyecto surge con la iniciativa de “festejarles el cumpleaños con todo, como si fueran nuestros hijos, que no les falte nada”. Pero Raquel y Mónica no están solas sino que rápidamente otras almas solidarias se fueron sumando hasta conformar hoy un grupo de alrededor de veinte mujeres, “cada una tiene su rol, además contamos con muchos colaboradores que nos ayudan con golosinas, papitas, globos y demás” explica Mónica.

Cada niño o niña entonces tiene su propio cumpleaños, con una temática en particular que le identifique y un regalo personal “más de tres cumpleaños a la vez no hacemos porque queremos que cada uno sea protagonista”, explican. La decoración, souvenirs y demás son elaborados por las integrantes de Uniendo Sonrisas días previos a la celebración. El entusiasmo y las ganas de ayudar son el motor principal de este proyecto, la solidaridad desinteresada por parte de estas mujeres logra conmover a los más pequeños que las esperan ante cada encuentro.

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Colaboradores invisibles

La movilización llega hasta distintas personas de la ciudad que colaboran con tortas, cosiendo ropa para chicos, disfraces, comerciantes que donan mercadería, regalos, telas y demás “son personas que no se ven en la puesta en escena pero que ayudan desde la casa” aclaran.

Este maravilloso grupo de mujeres llenas de energía busca satisfacer cada vez más las necesidades de los más chicos, no sólo regalan alegría en fechas especiales sino que se encargan de recaudar útiles escolares nuevos, de confeccionar ropa para el invierno, encontrar juguetes para el día de los Reyes Magos, por ejemplo, entre otros. Es decir que su trabajo es cada vez más amplio y esto implica que más colaboradores se sumen al proyecto. En este sentido se realizan eventos solidarios para recaudar elementos necesarios para los próximos encuentros.

Un rol importante lo cumple la página en Facebook: Uniendo Sonrisas, donde se actualizan los pedidos a la comunidad, los eventos que se han realizado y las actividades que se planean a futuro. Allí también se publican agradecimientos a quienes colaboran de manera desinteresada con el grupo.

 

Dar es recibir

En los encuentros cada una de las mujeres que tiene contacto con los niños y niñas experimenta una sensación diferente, única. “Nosotras recibimos una gran gratificación, mucho más de lo que damos”, afirma Alicia. Tanto ella como sus compañeras son conscientes de que se llevan a su casa una gran emoción, dependiendo de su rol en particular, “yo me disfrazo de payasa, desde la actuación puedo ver caritas de sorpresa, de alegría y después me dan muchas ganas de llorar de emoción”, confiesa Mónica. “Mi personaje de maga me permite conocer al otro, y eso es genial. Podemos acompañar a Moni y a Raquel en su dolor pero nos hace tan bien a nosotras como a ellas. Cuando volvemos agotadas del evento yo me siento satisfecha de haber podido aunque sea estar”, sostiene Bettina con alegría. Lo cierto es que la energía que las mueve es muy positiva y parece inagotable, se renueva con el aporte de cada una “a mí me provoca una felicidad increíble formar parte de este grupo, canalizo emociones, comparto, crezco, charlo, y estoy todo el día pendiente de lo que pasa, no me quiero perder nada de la organización, nos hemos creado un micromundo que va creciendo porque siempre queremos más” expresa Graciela.

 

Sonrisas multiplicadas

A pesar de que el grupo está conformado por mujeres que se dedican o han dedicado a diferentes profesiones, con realidades distintas, se encargan de organizar una amplia gama de actividades, existen ciertos valores que unifican sus objetivos. ¿Cuál es la principal prioridad?, “la sonrisa”, responden al unísono dándole sentido al nombre que lleva el proyecto. Es que Uniendo Sonrisas surge como un homenaje “recordando a Nico, mi hijo y a Agustina, de Raquel, nos damos cuenta que siempre en fotos o frases lo primero que está presente es la sonrisa” confiesa Mónica sobre su mayor legado, “sé que desde donde estén están felices por lo que estamos haciendo” dice sobre el principal motor de las actividades que realizan.

Las sonrisas de sus hijos se encuentran entonces multiplicadas en la felicidad de los niños y niñas que reciben sobre todo alegría. Raquel, Mónica, sus compañeras y quienes colaboran de diferente manera hacen posible la tarea más mágica de todas: transformar el dolor en amor, en solidaridad, acción por los demás. La sensibilidad de estas mujeres no tiene límites, el corazón está presente en cada uno de los detalles y el amor fluye hacia los niños y hacia ellas de manera natural. “Nos mueve sobre todo el amor, nunca nos podemos poner en el lugar del otro pero sí podemos acompañar, dar amor”, dice Bettina. “Las energías nos las contagiamos una a la otra, si una no puede nos arreglamos, entendemos que cada una tiene otros compromisos, para eso estamos, para apoyarnos”, explica Raquel.

“Lo que nos pasó a Raquel y a mí, lleva su tiempo, acomodar todo lo que nos pasa. Este grupo ha sabido entendernos y esperarnos a que nosotras podamos participar, volver a sonreír, cuesta pero se puede” dice Mónica e invita a otras mamás a sumarse a este proyecto en el momento en que estén preparadas.

Las sonrisas también llegan a contagiarse entre estas madres llenas de coraje, ellas son el canal por el que pasa toda la emoción “nos reímos porque lo pasamos bien, nosotras también podemos pasar momentos felices, es importante poder disfrutar de esto y poder hacer, que es lo más lindo”, Mónica.

 

A futuro

El grupo que crece a pasos agigantados pretende continuar durante mucho tiempo más realizando tareas solidarias. “Esto nos va a trascender a nosotras, creo que va a durar para siempre”, confiesa Florencia. Tal es su entusiasmo que uno de los próximos planes consiste en obtener la personería jurídica, necesaria para tener un marco legal, ampliar mucho más la organización y poder intercambiar con otras instituciones.

Uniendo Sonrisas tiene muchísimo combustible para seguir ayudando. “Sentimos que estamos haciendo algo bueno porque cada vez es más la gente que nos llama para que ayudemos o demos un show, además se están sumando siempre nuevas integrantes, empezamos dos y ahora somos veintipico, más la gente que nos ayuda desde sus casas, eso es lo bueno” reflexiona Mónica.

Durante este año buscarán seguir ayudando con los dos jardines que hasta ahora han visitado y poder, dentro de sus posibilidades, ampliar su ofrecimiento a quienes lo necesiten. La idea es, en contacto con la inspectora de nivel inicial, sumar más jardines de zona rural de todo el partido de Bolívar. Además seguirán colaborando con el Hogar Mi Casita como lo han hecho hasta el momento.

Sumarse al proyecto

Quienes deseen colaborar pueden hacerlo desde su lugar con golosinas, cotillón, telas, útiles, tortas y demás elementos que se especifican en la Fan Page Uniendo Sonrisas para diferentes momentos y actividades.

Integrantes del grupo: Adriana Corbalán, Alicia Sánchez, Ana Amadori, Araceli Giambeluca, Betina Quibus, Carolina Fangio, Claudia Piermattei, Eugenia Cestona, Florencia Erreca, Florencia Danessa, Graciela Santilli, Graciela Gimeno, Lorena Oriozabala, Marcela Presano, Mariana Pelossi, Mariana Fredes, Rosita Bercovich, Silvina Simón, María Canepare, Norma Cisneros, Patricia Cobos, Patricia Cisneros.

 

2 Respuestas a “Uniendo Sonrisas

  1. las felicito por el proyecto seguro que voy a colaborar

  2. RECIEN LLEGO DE HABER ESTADO UNOS CUANTOS DÌAS FUERA DE BOLIVAR, Y ME ENCUENTRO CON ESTA NOTA, INCREIBLE.
    LARA TUS SÌNTESIS DE LA NOTA ES EXCELENTE, TU VOCABULARIO ES ADECUADO, COHERENTE. REALMENTE ÈSTA NOTA DICE TODO, ME LLENA DE EMOCIÒN LEERLA Y LA COMPARTO ENTERA EN LA PAGINA DE UNIENDO.
    MIL GRACIAS A TODO EL EQUIPO QUE HACE ESTA REVISTA.
    MÒNICA MÈNDEZ Y RAQUEL SANTOS

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