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¿Por qué dejar de fumar?

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Dr. Felipe Rivera, Neumonólogo
Facebook: Tabaquismo y oxigeno dependientes (Gustavo Flores)

 

El cigarrillo tiene cientos de productos que dañan casi todos los órganos del cuerpo, no solamente los pulmones, pues se relaciona con mayor frecuencia de cáncer de labio, aparato digestivo, vejiga, páncreas, etc. Además, produce daño en las arterias a través de un proceso inflamatorio, por lo que los fumadores tienen mayor frecuencia de cardiopatías isquémicas y accidentes vasculares cerebrales.

Por otro lado, aumenta la incidencia de complicaciones en los sujetos en el post operatorio, ya sea en el aparato respiratorio, como también las complicaciones debidas al retardo de la cicatrización, explica el Dr. Felipe Rivera, broncopulmonar experto en tabaquismo del Hospital Clínico Universidad de Chile.

“En las mujeres afecta la fertilidad y en los hombres la potencia sexual“, agrega el Dr. Rivera. Es decir, es capaz de afectar prácticamente todos los órganos.

¿Hay alguna consecuencia del fumar que genere algún “beneficio” aparente?

No es posible encontrar ningún efecto beneficioso en el cigarrillo pues si bien los adictos sienten “calma” cuando fuman, esto representa el efecto de cualquier droga frente al síndrome de privación, como ocurre con la cocaína o el alcohol. Ni siquiera se justifica el mantener el hábito tabáquico en los pacientes psiquiátricos, con la excusa de no descompensar la patología mental. Esto sería equivalente a no tratar una diabetes descompensada, por dedicarse a una hipertensión.

¿Por qué la gente siente deseo de fumar?

El individuo fuma por diferentes razones: por automatismo, por efecto relajante, por aliviar tensión, hasta hay explicaciones relacionadas con los pensamiento de S. Freud, pero lo más importante es que el adicto, que es una condición que puede desarrollar el 80% de los fumadores después de un tiempo, fuma por mantener un nivel de dopamina en el Sistema Nervioso Central (SNC) que da placer o para evitar el displacer, y esto se produce por la Nicotina, que al inhalarla en pocos segundos llega al cerebro y produce liberación de dopamina, haciendo, además, cada vez más ávido los receptores.

¿Por qué dejar de fumar?

Porque rápidamente se mejora la condición física, porque disminuye la mortalidad, porque se ganan años de vida dependiendo del momento en que se deja de fumar y porque se dejan de perder años de vida útil. Además, la sociedad ahorra dinero que se gasta en la patología debida al tabaquismo, es una de las enfermedades con mejor relación costo beneficios cuando se invierte en su tratamiento.

¿Es posible dejar de fumar? 

Sí es posible. En estos momentos existen métodos y programas para dejar de fumar que se basan en cambios conductuales, apoyo psicológico y apoyo farmacológico. Si bien es imprescindible que exista la voluntad real de ser tratado, la voluntad por sí sola no es suficiente, sólo el 3% al 5% logra abandonar definitivamente el tabaco sólo con la determinación de hacerlo.

¿Hay que terminar con este hábito bruscamente o debe hacerse de manera paulatina?

Ayudado con estos programas, se establece un día D para dejarlo definitivamente. La disminución del número de cigarrillos sin apoyo en general hace que los individuos aspiren más profundamente y más veces por cigarrillo para alcanzar el nivel de droga que necesitan. Esto mismo se observa con el uso de los cigarrillos con bajo contenido de nicotina.

¿Qué cambios ocurren en el organismo de una persona que intenta dejar de fumar? 

Habitualmente en el período de cese existen cambios de ánimo, irritabilidad, insomnio, a veces taquicardia, configurando un síndrome de privación equivalente al cese de cualquier droga. Además se existe el llamado “craving” o antojo, que son las ganas imperiosas de fumar que pueden durar alrededor de 20 a 30 minutos y que se combate con ejercicios y cambio en el estilo de vida, entre otras acciones.

¿Cómo debe enfrentar esta etapa el paciente? 

Se enseña un cambio que está en lo que llamamos cambio cognitivo conductual, además de la ayuda con fármacos, en que el individuo aprende a enfrentar estos fenómenos que son muy frecuentes en los primeros meses y se van haciendo cada vez más lejanos.

¿Puede alguien fracasar en el intento?

Como toda enfermedad crónica está implícita la posibilidad de recaída y que los individuos logren el éxito después de más de un intento. Los estudios muestran que un alto porcentaje de los individuos que recaen, quieren iniciar un nuevo tratamiento lo más pronto posible.

¿Concuerda con la decisión de comprar cigarrillos a los internos del psiquiátrico de Putaendo?

No, en absoluto. Es incomprensible. No sirve como método para dejar de fumar. Es incongruente. Ya explicamos que el individuo adicto requiere “su dosis”, por lo tanto va a aumentar la frecuencia de aspiradas y le dará más profundidad, aunque en esta iniciativa al menos yo rescato una preocupación sobre el tema del tabaquismo en nuestros centros psiquiátricos, tema que en general es soslayado y es erróneamente No-considerado un problema en estos pacientes. Por el contrario, el tabaquismo debiera ser tratado como un problema Severo no sólo de preocupación de salud individual, sino que un problema de Salud Pública, obligación de todos y cada uno de los individuos que tenemos que ver con la Salud.